Para visitar la página de inicio del EUFIC, haga clic aquí
Seguridad alimentaria y calidad
Tecnología alimentaria
Food Risk Communication
Nutrición
Salud y estilo de vida
Enfermedades relacionadas con la dieta
Consumer Insights
(Solamente en inglés)
Food for thought
(Solamente en inglés)
Iniciativas de la UE
(Parcialmente traducido)
Bajo los focos
Equilibrio energético

Nosotros subscribimos Los Principios del código HONcode de la Fundación Salud en la Red Nosotros subscribimos los Principios del código HONcode.
Compruébelo aquí.



DOCUMENTOS BÁSICOS 08/2009

NUTRICIÓN

Actualmente los consumidores están preocupados por los alimentos que toman, pero muchas veces sólo saben sobre nutrición lo que se recoge en los titulares del día. En éste artículo presentamos los parámetros claves sobre nutrición y proporcionamos algunas pautas alimenticias que llevan a una vida más saludable.

La nutrición relaciona los alimentos con la salud. Examina el modo en el que un organismo asimila y utiliza la comida y los líquidos para su correcto funcionamiento, crecimiento y mantenimiento, y para tener una salud óptima. Engloba varios temas, desde las enfermedades clínicas causadas por carencias producidas por un solo nutriente, como el escorbuto (carencia de vitamina C) hasta las condiciones más complejas como las enfermedades cardiacas, la diabetes y la osteoporosis. En la actualidad la nutrición juega un papel clave en la prevención de enfermedades.

¿Qué deberíamos comer?

La mayoría de la gente no está segura de si ciertos alimentos son buenos o malos para ellos. 

Para clarificar esta confusión hay que tener presente tres puntos claves sobre la nutrición. El primero es que es difícil estudiar los efectos de los nutrientes en los complejos sistemas del cuerpo humano. El segundo es que la mayor parte de las consecuencias de una dieta aparecen algunos años después, mucho más tarde de lo que dura la mayoría de los estudios científicos. Por consiguiente, los resultados deben ser extrapolados a situaciones que duran toda la vida, y esto, desde luego, aumenta el riesgo de errores. Finalmente, muchas de las llamadas enfermedades occidentales son tan complejas que es improbable que un solo factor sea el responsable de su desarrollo.

La confusión también proviene de una falta de comunicación entre los científicos y la población.

Incluso sin hacer un examen más profundo de la nutrición, hay unas reglas básicas que pueden ayudar a determinar si realmente deben cambiarse los hábitos alimentarios ante un nuevo resultado. Es importante no precipitarse a conclusiones generales, hay que estar seguro de los hechos y el contexto. Antes de cambiar los hábitos alimentarios de toda una vida, espere la confirmación de informes u opiniones y siga el consejo de expertos de varios campos científicos.

Nutrientes

Los alimentos se obtienen tanto de plantas como de animales, y la mayor parte de los alimentos son mezclas complejas de distintos componentes. Contienen la energía y los nutrientes necesarios para ayudar al cuerpo a crecer, mantenerse y repararse. Los alimentos contienen agua, sin la cual la vida no existiría, y muchos ingredientes que ayudan a que el cuerpo funcione de manera correcta. Finalmente, los alimentos también contienen un gran número de componentes que afectan la textura, el color y el sabor, haciendo las comidas llamativas y, por lo tanto, agradables para comer.

La palabra nutriente es un amplio término para describir todas las sustancias dietéticas usadas por el cuerpo para asegurar el correcto desarrollo y mantener una buena salud. El término, sin embargo, puede ser dividido en dos grupos distintos de componentes dietéticos:

  • macronutrientes y
  • micronutrientes

    Los macronutrientes son las proteínas, los lípidos (grasas), y los hidratos de carbono. Éstos son los principales ingredientes de la dieta y constituyen tanto el material básico del cuerpo (las proteínas y las grasas normalmente constituyen el 44 % y el 36 % del peso seco del cuerpo, respectivamente), como el combustible requerido para hacerlo funcionar (los hidratos de carbono y las grasas suministran aproximadamente el 55 % y el 30 % de nuestra energía, respectivamente).

    El agua es también un macronutriente, pero debido a que no obtenemos ningún "alimento" de él (ni energía ni otros componentes esenciales), a menudo no se le considera como tal. No obstante, se trata del elemento más importante de nuestro cuerpo, tanto cuantitativa como cualitativamente. No sólo representa en torno a un 60% del peso total de nuestro cuerpo, sino que también es el elemento más indispensable. Generalmente, una pérdida de tan sólo un 8% del agua del cuerpo (alrededor de unos 4 litros) es suficiente para provocar una enfermedad grave. En cambio, en el caso de las proteínas, que son el segundo elemento en importancia, el margen de pérdida posible es aproximadamente de un 15%, cifra que, en el elemento más prescindible, la grasa, llega hasta el 90%.

    A diferencia de los macronutrientes, los micronutrientes casi no aportan energía, pero son cofactores esenciales en el funcionamiento del metabolismo. Los micronutrientes los forman principalmente las vitaminas (por ejemplo las vitaminas A, B, C, D, E y K), los minerales (tales como el calcio y el fósforo) y los oligoelementos (como pueden ser el hierro, el zinc, el selenio y el manganeso).

    Aunque estos nutrientes se necesitan en cantidades muy pequeñas, son sin embargo los elementos alimentarios principales. Sin ellos no tendrían lugar los procesos de crecimiento y de producción de energía, al igual que otras muchas funciones necesarias.

    Los requerimientos nutritivos varían según las diferentes edades y etapas; por ejemplo, durante el rápido crecimiento adolescente y el embarazo, la gente necesita un aporte extra de proteínas y minerales.

    La salud, por tanto, está relacionada con un suministro adecuado tanto de macronutrientes como micronutrientes. La insuficiente o excesiva ingesta de cualquier nutriente puede originar problemas. Hoy en día, los principales temas sobre nutrición están relacionados principalmente con una excesiva ingesta de macronutrientes o con una insuficiente ingesta de micronutrientes.

    Nutrición en el día a día

    Vivimos más años que nunca. A mediados del siglo XIX, la esperanza de vida era de 40 años; hoy, alcanza casi los 80. Además de factores como el progreso de la medicina y una mayor higiene, no hay duda de que la mejora espectacular en el suministro de alimentos en cuanto a facilidad, calidad y seguridad ha contribuido a este logro extraordinario. No obstante, no basta con vivir más años. También es preciso intentar mantenerse en buena salud. ¿En qué medida puede la nutrición contribuir a una vida larga y sana?

    Comer no consiste simplemente en alimentarse, constituye uno de los grandes placeres de la vida. Para que un alimento resulte beneficioso, hay que comérselo y ahí es donde intervienen los cinco sentidos:

  • Gusto - dulce, agrio, salado, amargo o umami (se asocia al sabor de la carne)  
  • Olfato - ahumado, picante, afrutado
  • Vista - color, tamaño, forma, aspecto
  • Tacto - sensaciones en los labios, en el interior de la boca y en la garganta; consistente, húmedo, suave
  • Oído - el ruido de los alimentos al comerlos; crujiente, chisporroteante

    La alimentación también constituye un placer social. Compartir una comida es una buena manera de relajarse y estrechar las relaciones sociales. Del mismo modo, la alimentación desempeña una función en nuestra identidad cultural. Los platos para las ocasiones especiales y la gastronomía tradicional varían según los países, las regiones y las religiones. El placer de comer y el aspecto social y cultural de las comidas son tan importantes para nuestro bienestar como el simple aspecto nutritivo.

    Cada alimento o plato contiene distintos nutrientes, por tanto es importante la manera en la que los combinamos en nuestra dieta. Además, cada persona tiene diferentes necesidades energéticas. La gente muy activa (atletas, aquellos con trabajos físicamente activos) necesita alimentos energéticos. La gente menos activa o con empleos más sedentarios necesita menos cantidad de energía. Los hombres por lo general necesitan más energía que las mujeres y los adultos necesitan más que los niños. A causa de esta gran diversidad en la composición de los alimentos y la amplia gama de necesidades para una nutrición equilibrada, ningún alimento por si solo puede suministrar todos los nutrientes esenciales, aparte de la leche materna para los bebés. Por lo tanto, uno de los principios fundamentales de una alimentación sana es la variedad: consumir una amplia gama de alimentos de forma regular. Lo que es realmente importante es el conjunto de alimentos que se come a lo largo de un día (en las distintas tomas) o de una semana. Por ejemplo, una comida que es deficitaria en un nutriente en particular puede ser equilibrada por otra comida rica en ese nutriente en otra ocasión. El equilibrio se alcanza con el tiempo. Es la combinación de los alimentos y el hecho de que cubran las necesidades individuales lo que determina si una dieta es “buena” o “mala”. Las diferencias en los hábitos alimentarios entre los distintos países demuestran que hay muchas maneras de conseguir una mezcla de alimentos saludable.

  • SOBRE EUFIC
    El Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación (EUFIC) es una organización sin ánimo de lucro que proporciona información científica sobre la seguridad y calidad alimentaria y la salud y nutrición a los medios de comunicación, a los profesionales de la salud y la nutrición y a los educadores, de una forma que la pueden entender los consumidores.

    Leer más
    Fecha de la última actualización 01/09/2014
    Visualizar todos los resultados de búsqueda