La falta de dinero, de tiempo para cocinar y de motivación de los padres son algunos de los principales obstáculos para que los niños disfruten de una alimentación equilibrada. De forma similar, la escasez de instalaciones deportivas, los vecinos poco tolerantes y el no tener jardín pueden limitar la actividad física. Estos son los primeros resultados derivados del estudio europeo IDEFICS (Identificación y prevención de los efectos inducidos por la dieta y el estilo de vida en la salud de los niños).
Contribuir a la prevención de la obesidad infantil en Europa
La obesidad infantil y los problemas de salud asociados a ella son un fenómeno cada vez más importante en Europa. Por ello, el estudio IDEFICS se ha propuesto conocer mejor los factores relacionados con la alimentación, el entorno social y el estilo de vida que influyen en la salud de los niños europeos. La información derivada de este estudio se empleará para desarrollar, implementar, evaluar y validar intervenciones específicas con el fin de reducir la prevalencia de las enfermedades relacionadas con la dieta y el estilo de vida.
Como parte de este estudio, se organizaron una serie de grupos focales de discusión con niños y padres de ocho países europeos para obtener información sobre los factores que influyen en la nutrición de los niños y en la actividad física. Los participantes en estos grupos eran:
- 155 niños de edades comprendidas entre los 6 y los 8 años 81 chicos, 74 chicas) - divididos en 20 grupos de 5-17 participantes
- 106 padres de niños de 2-4 años y 83 padres de niños de 6-8 años (28 hombres, 161 mujeres) - divididos en 36 grupos de 5-12 participantes
Obstáculos para una alimentación sana
Entre los factores mencionados que dificultan la posibilidad de ofrecer una alimentación sana a los niños están la falta de tiempo para cocinar, de recursos económicos y de motivación, el poco tiempo que se pasa con los niños (para controlar lo que comen), el hecho de que los abuelos no sigan las pautas alimentarias marcadas por los padres y la amplia disponibilidad de alimentos de alta densidad energética y poco valor nutritivo. Las familias con ingresos reducidos tienen una mayor probabilidad de tener dietas menos saludables ya que los productos que compran están más determinados por el precio y las preferencias de los niños, y son menos estrictas en la selección de alimentos. Existen grandes diferencias en distintos países en cuanto al consumo de alimentos en los colegios. Suecia dispone de reglas claras y estrictas, los niños reciben comidas nutritivas y las máquinas expendedoras están reguladas. Sin embargo, la ausencia de reglas claras es común en otros países. En general, existe una falta educación sobre nutrición (excepto en Bélgica y en España) y no se promueve el consumo de frutas en los colegios.
Obstáculos para la actividad física
Entre los factores medioambientales más comunes se incluyen la falta de instalaciones (parques, gimnasios, instalaciones deportivas, piscinas, espacios verdes o carriles para bicicletas), la seguridad (presencia de demasiado tráfico y de bandas juveniles, falta de señales de tráfico y mal estado de los carriles para bicicletas o los caminos). Aunque las condiciones en los colegios varían entre los distintos países, tampoco son óptimas debido a la breve duración de los recreos y a la falta de espacio para jugar.
La falta de actividades organizadas para los niños más pequeños y la ausencia de organizaciones deportivas, contribuyen a que los niños practiquen pocas actividades físicas. Las familias con ingresos reducidos consideran que el precio que supone la práctica de algún deporte en un centro deportivo es un obstáculo importante, aunque consideran que es una manera de mantener a sus hijos en un entorno seguro. En general, los niños muestran un mayor nivel de actividad en primavera y en verano.
Eliminar los obstáculos
En la mayoría de los casos, los padres consideran que el colegio es un importante instrumento para habituar a los niños a una dieta y un estilo de vida saludables. Esto se debe al hecho de que los niños pasan gran parte del tiempo en el colegio. Por este motivo, debería incluirse la educación sobre nutrición ya que así llegaría a niños de cualquier nivel socioeconómico. También es necesario tener una política escolar consistente y bien elaborada en materia de alimentación que esté aprobada por los padres. Este punto es importante ya que los padres deben ser más conscientes de su responsabilidad para mejorar la alimentación y el estilo de vida de sus hijos.
Algunos cambios medioambientales que pueden promover la actividad física infantil incluyen la creación de zonas sin tráfico, de calles con aceras y carriles para bicicletas seguros, etc. La organización de actividades asequibles para niños no sólo serviría para evitar que tengan un estilo de vida sedentario, sino que evitaría que se metieran en problemas, especialmente en el caso de las familias con ingresos reducidos. Los colegios deberían disponer de instalaciones deportivas adecuadas, proponer actividades deportivas en los recreos, organizar actividades extraescolares y motivar a los profesores para que se conviertan en un ejemplo para los niños. En Suecia, las escuelas ya ofrecen actividades para niños durante y después del horario escolar. Y en Hungría, las familias pueden practicar actividades deportivas en los patios de los colegios. Jugar con los niños es importante para animarles a estar al aire libre y mantenerse activos.
El estudio IDEFICS continúa
Los resultados de los grupos focales de discusión se han utilizado para desarrollar una estrategia basada en la comunidad que incluya intervenciones sobre nutrición y actividades físicas centradas en guarderías y escuelas primarias. La intervención en el ámbito de la nutrición debe incluir educación además de formación, para enseñar a los niños a comprar y cocinar alimentos. En cuanto a las actividades físicas, se necesitan actividades estructuradas y un lugar apropiado para realizarlas, ya sea en el colegio o en la comunidad. El aumento de la seguridad en los barrios y la realización de acciones a gran escala como la construcción de más zonas de recreo y parques o la organización de jornadas familiares, deberían formar parte de los programas comunitarios y ser el punto central de las negociaciones con los líderes de las comunidades. Finalmente, el hecho de que los padres tengan un estilo de vida sano que promueva la actividad física y ponga a disposición de los niños alimentos sanos contribuye a que sus hijos tengan una dieta más saludable y realicen una mayor actividad física.
Para más información: www.ideficsstudy.eu
Referencias
- Ahrens W, Bammann K, de Henauw S, Halford J, Palou A, Pigeot I, Siani A, Sjöström M. (2006). Understanding and preventing childhood obesity and related disorders--IDEFICS: a European multilevel epidemiological approach. Nutrition, Metabolism and Cardiovascular Diseases. 16(4):302-308.
- Identification and prevention of Dietary- and lifestyle-induced health EFfects In Children and infantS (IDEFICS). European Commission Sixth Framework Programme. Contract n° 016181 (FOOD) http://www.ideficsstudy.eu
- Haerens L, De Bourdeaudhuij I, Barba G, Eiben G, Fernandez J, Hebestreit A, Konstabel K, Kovács É, Lasn H, Regber S, Shiakou M, De Henauw S, on behalf of the IDEFICS consortium (in press). Developing the IDEFICS community based intervention program to enhance eating behaviors in 2-8 year old children: findings from focus groups with children and parents. Health Education Research.
- Haerens L, De Bourdeaudhuij I, Eiben G, Barba G, Bel S, Keimer K, Kovács E, Lasn H, Regber S, Shiakou M, Maes L on behalf of the IDEFICS consortium (submitted). Formative research to develop the IDEFICS physical activity intervention component: findings from focus groups with children and parents. IJBNPA.
- EUFIC Food Today n°58 (Mayo 2007). Aprender a vivir de forma saludable – Desarrollo de una estrategia europea de intervención. www.eufic.org/article/es/page/FTARCHIVE/artid/Aprender-vivir-forma-saludable-Desarrollo-estrategia-europea-intervencion/
FOOD TODAY 07/2008