Para visitar la página de inicio del EUFIC, haga clic aquí
Seguridad alimentaria y calidad
Tecnología alimentaria
Food Risk Communication
Nutrición
Salud y estilo de vida
Enfermedades relacionadas con la dieta
Consumer Insights
(Solamente en inglés)
Food for thought
(Solamente en inglés)
Iniciativas de la UE
(Parcialmente traducido)
Bajo los focos
Equilibrio energético

Nosotros subscribimos Los Principios del código HONcode de la Fundación Salud en la Red Nosotros subscribimos los Principios del código HONcode.
Compruébelo aquí.



ALIMENTACIÓN HOY EN DÍA 10/2006

Es hora de actuar contra la obesidad infantil (1/4)

Food TodayDado que los niveles de sobrepeso y obesidad infantiles siguen aumentando en Europa, todo el mundo coincide en la necesidad de emprender acciones preventivas urgentes. Sin embargo, aún no se ha resuelto cuándo y cómo intervenir ni qué medidas precisas deben tomarse. En este artículo se plantean algunas consideraciones al respecto.
 

El mensaje

Existen tres aspectos principales del estilo de vida de un niño que pueden influir en la obesidad: la dieta, el nivel de actividad física y el nivel de sedentarismo, en concreto, el número de horas que pasa viendo la televisión y jugando con el ordenador. Los programas preventivos podrían ofrecer un mensaje sencillo y centrarse en una de estas áreas, como la mejora de la dieta o la reducción del número de horas dedicadas a ver la televisión, o podrían incluir una combinación de mensajes relacionados con la dieta, la actividad y la conducta sedentaria.
 

Adaptar el mensaje

Aparte de los mensajes, puede ser necesario adaptar el programa a las necesidades específicas de los niños implicados. Por ejemplo, podrían proponerse deportes y actividades distintos a las niñas y a los niños. La edad de los niños también es un factor decisivo, ya que entre la educación primaria y secundaria cambian muchas cosas, como el acceso a instalaciones deportivas y los sistemas de catering escolar (estilo cantina, donde los niños eligen entre distintos alimentos, u otros en los que tienen un menú sin posibilidad de elegir). También hay que tener en cuenta la clase social y las diferencias étnicas en cuanto a la dieta y la conducta. Sin duda, los niños que ya tienen sobrepeso o son obesos necesitarán una ayuda especial.
 

El entorno

Otra consideración clave es el lugar donde tiene lugar la intervención y las personas involucradas. Los colegios constituyen un punto de partida obvio porque permiten tener acceso a un gran número de niños, tienen el potencial para fomentar conductas saludables y son el lugar ideal para realizar programas que promuevan la salud. Sin embargo, el enfoque basado en los colegios puede flaquear si no recibe el apoyo de la familia o del entorno. Por esta razón, es necesario conseguir la participación de los padres y hermanos en actividades, como días dedicados a acciones concretas u otros eventos especiales, para garantizar así la continuidad en el hogar. Lo ideal sería conseguir la implicación de toda la comunidad, incluidos los centros deportivos, las personas relevantes de dicha comunidad y los proveedores de alimentos (industria alimentaria, empresas de catering, comerciantes, etc.).
 

Sostenibilidad

Para que todo programa resulte beneficioso, debe ser viable a largo plazo. Esto significa que la infraestructura que se cree pueda mantenerse con un coste y unos esfuerzos razonables. Por ejemplo, los cambios introducidos en un comedor escolar puedan perdurar con relativa facilidad si la escuela y el personal del comedor los aceptan. Por otra parte, un programa que requiera mucho personal adicional o la intervención de especialistas puede resultar caro y poco práctico a largo plazo.
 

Efectos adversos

En el mejor de los casos, estas intervenciones mejorarán la imagen que los niños tengan de sí mismos, motivándoles a seguir un estilo de vida saludable y ayudándoles a alcanzar el peso apropiado para su altura y a mantenerlo de adultos. Sin embargo, es importante saber si una intervención puede tener efectos adversos en la salud física o anímica de los niños. Por ejemplo, no debería incitar a los niños con un peso normal a perder peso, ni causar un aumento inesperado de la obesidad, ni potenciar los problemas de autoestima de los niños que ya tengan sobrepeso o sean obesos.
 

El camino a seguir

Como hemos visto, las posibilidades a la hora de diseñar programas de prevención de la obesidad son muy variadas; sin embargo, ¿sabemos qué estrategias funcionan? Se han realizado varios estudios de intervención, con distintos mensajes, enfoques y entornos sociales. Ha llegado el momento de evaluar los resultados de estos estudios iniciales y plantearnos el camino a seguir. Las recientes evaluaciones de intervenciones escolares han dado comienzo a este proceso (1,2). En una serie de artículos que aparecerán en las próximas ediciones de Food Today, analizaremos su éxito: qué han conseguido, por qué han funcionado y cuáles son las recomendaciones de acción para el futuro que se derivan de ellas.
 

Referencias 

  1. Doak CM, Visscher TLS, Renders CM & Seidell JC (2006) The prevention of overweight and obesity in children and adolescents: a review of interventions and programmes. Obesity Reviews 7: 111-136.
  2. Flynn MA, McNeil DA, Maloff B, Mutasingwa D, Wu M, Ford C, Tough SC (2006) Reducing obesity and related chronic disease risk in children and youth: a synthesis of evidence with “best practice” recommendations. Obesity Reviews 7 Suppl 1:7-66.
SOBRE EUFIC
El Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación (EUFIC) es una organización sin ánimo de lucro que proporciona información científica sobre la seguridad y calidad alimentaria y la salud y nutrición a los medios de comunicación, a los profesionales de la salud y la nutrición y a los educadores, de una forma que la pueden entender los consumidores.

Leer más
Fecha de la última actualización 14/04/2014
Visualizar todos los resultados de búsqueda