Desde hace varios años, se están aplicando programas para prevenir el sobrepeso y la obesidad infantil en diversos países de todo el mundo. Dichos programas se centran en modificar la conducta alimentaria, aumentar la actividad física y reducir el sedentarismo. Sus resultados han sido prometedores y han proporcionado datos muy útiles para el desarrollo de iniciativas de cara al futuro. Éste es el segundo de una serie de artículos sobre las investigaciones actuales relacionadas con la prevención de la obesidad infantil.