Problemas de peso asociados con el embarazo

Last Updated : 11 May 2012

Los nuevos estudios hacen hincapié en la necesidad de alcanzar un peso saludable antes y durante el embarazo. Las mujeres que padecen obesidad cuando se quedan embarazadas, pueden enfrentarse a grandes riesgos tanto para su salud como para la salud y el futuro bienestar de su bebé.

La obesidad entre las mujeres europeas

En diversos países europeos, se calcula que más de la mitad de la población adulta padece sobrepeso, y entre el 20% y el 30% padece obesidad [índice de masa corporal (IMC) >30 kg/m2]1. La prevalencia de obesidad en mujeres embarazadas oscila entre el 1,8% y el 25,3%2. La obesidad durante el embarazo requiere especial atención debido a sus efectos sobre la madre y el hijo. La obesidad materna se asocia a unos mayores riesgos y complicaciones durante el embarazo, e incluso da lugar a unos mayores índices de mortalidad materna e infantil en comparación con las madres que no padecen obesidad.

Aumento de peso óptimo durante el embarazo

Las necesidades energéticas de la dieta aumentan durante el embarazo, pero solo durante el último trimestre y en unas 200 kcal diarias. Por tanto, no hay necesidad de «comer por dos». Esta demanda adicional aumenta a unas 675 kcal diarias durante el periodo de lactancia para cubrir la producción de leche. Los estudios muestran que el embarazo más saludable se asocia a un IMC anterior al embarazo de 23 kg/m2 3. Sin embargo, el aumento de peso durante un embarazo saludable varía y depende del peso corporal anterior al embarazo y la presencia de edemas.

Las recomendaciones sobre el aumento de peso óptimo durante el embarazo están actualmente bajo debate. Según la Organización Mundial de la Salud un peso óptimo al nacer de 3,1 a 3,6 kg se asociaba a un aumento de peso de la madre de entre 10 y 14 kg4. Las directrices del Instituto de Medicina de EE. UU. para el aumento de peso durante el embarazo sugieren que las mujeres embarazadas con un peso inferior al normal deberían ganar entre 12,5 y 18 kg, las de peso normal entre 11,5 y 16 kg, las que padecen sobrepeso, entre 7 y 11,5 kg, y las que padecen obesidad, entre 5 y 9 kg5. La rápida pérdida de peso y las dietas de choque durante el embarazo pueden resultar muy peligrosas y producir cetoacidosis, que puede provocar la muerte del bebé o un deterioro de sus facultades cognitivas en un futuro. Las madres que restringen el consumo de alimentos de forma excesiva durante el embarazo podrían poner a sus hijos en riesgo de sufrir obesidad involuntariamente6.

Consecuencias de la obesidad durante el embarazo

Padecer sobrepeso u obesidad antes y durante el embarazo aumenta el riesgo de complicaciones durante el embarazo. Las mujeres con obesidad presentan un mayor riesgo de aborto y de parto o muerte del bebé prematuros7. Además, las complicaciones en el parto son una consecuencia común de la obesidad materna, que aumenta las probabilidades de parto por cesárea de urgencia. Otras complicaciones en el parto de mujeres con obesidad incluyen la hipertensión y la preeclampsia, el nacimiento de un bebé grande y la diabetes gestacional.

Las mujeres afectadas por la obesidad también se enfrentan a dificultades para comenzar y mantener la lactancia8. Además, los bebés de estas mujeres con obesidad tienen más probabilidades de desarrollar defectos congénitos (por ejemplo, espina bífida o defectos cardíacos)9. El aumento de peso excesivo durante el embarazo también puede provocar obesidad permanente. Esto destaca el hecho de que, para las mujeres que padecen obesidad, el embarazo supone una oportunidad de cambiar a una alimentación más saludable y a un estilo de vida mejorado, así como a futuros embarazos más saludables. Una dieta adecuada y ejercicio tras el parto podrían ayudar a las mujeres a perder el sobrepeso postnatal10.

Obesidad materna y salud posterior del niño

Las condiciones metabólicas específicas de la madre podrían afectar de manera negativa a la salud del niño. El hijo de una madre que tiene obesidad podría sufrir un inadecuado desarrollo debido a la exposición a un entorno nutricional por debajo del nivel óptimo en el útero. Además, nuevos estudios han demostrado que lo que come una mujer cuando está embarazada puede afectar al riesgo de obesidad del hijo, independientemente de su constitución y del peso del bebé al nacer11. Dos proyectos financiados por la UE, EDEN (Estudio de los determinantes prenatales y postnatales en el desarrollo y la salud de los niños) y EARNEST (Proyecto de programación de nutrición temprana) estudian estas cuestiones.

Conclusiones

El embarazo es un periodo vulnerable en términos de nutrición y salud para la madre y el bebé. Se recomienda alcanzar el peso óptimo antes del embarazo y aumentar el peso adecuado durante el embarazo para garantizar el parto seguro de un bebé sano y la futura salud del niño.

Más información

Sitio web de EARNEST: http://www.metabolic-programming.org/
Publicaciones de EDEN: http://www.ifr69.idf.inserm.fr/page.asp?page=2248

Referencias

  1. WHO website. Environment and Health Information System section. Overweight and Obesity. Accessed 12 September 2011.
  2. Guelinckx I et al. (2008). Maternal obesity: pregnancy complications, gestational weight gain and nutrition. Obes Rev 9:140–150.
  3. Tennant PWG et al. (2011). Maternal body mass index and the risk of fetal and infant death: a cohort study from the North of England. Hum Reprod 26(6):1501–1511.
  4. WHO (1995). Maternal anthropometry and pregnancy outcomes. A WHO Collaborative Study. WHO Bulletin 73(Suppl):1–98.
  5. Rasmussen KM & Yaktine AL (eds.), US Institute of Medicine (2009). weight gain during pregnancy: reexamining the guidelines. Washington, US.
  6. EARNEST project (2009). Obesity risk for kids increases when moms-to-be diet.
  7. Poston L et al. (2011). Obesity in pregnancy: implications for the mother and lifelong health of the child. A consensus statement. Pediatr Res 69:175–180.
  8. Baker JL et al. (2008). Breastfeeding reduces postpartum weight retention. Am J Clin Nutr 88:1543–1551.
  9. Neville AJ & Calzolari E. (2004). Maternal obesity and risk of congenital anomalies.
  10. Amorim AR et al. (2007). Diet or exercise or both for weight reduction in women after childbirth. Cochrane Database Systematic Reviews July 18(3):CD005627.
  11. Godfrey K et al. (2011). Epigenetic gene promoter methylation at birth is associated with child’s later adiposity. Diabetes 60(5):1528–1534.